Hacia el Reino en el cielo, Lesoto

Imagínate un minibus con capacidad para 18 personas más los equipajes, las bolsas de la compra y otros bultos varios. Imagínate este vehículo conduciendo por la peor carretera en la que jamás hayas transitado, una pista montañosa llena de baches, piedras gigantes y cascadas espontáneas que cruzan descontroladamente la carretera. ¿Lo has hecho? Deja de imaginar, estamos subiendo en un minibus sobrecargado a través de la carretera escarpada que atraviesa las montañas del Drakensberg y conecta Sudáfrica con Lesoto, la ruta Sani Pass (KwaZulu-Natal). Este paso de montaña se eleva hasta los 2.876 metros.

Volvemos a la carretera
Empieza la aventura

Aunque me considero una persona bastante aventurera y atrevida, tengo que reconocer que hoy he pasado momentos de miedo cuando parecía que volábamos por encima de las nubes y que en cualquier momento perderíamos el equilibrio. La niebla no dejaba ver prácticamente nada excepto los profundos acantilados de los que únicamente nos separaban 10 centímetros de carretera rocosa y resbaladiza… No sé si realmente era mejor no ver nada o ver esta caída al vacío…

Aun así, me impresiona la tranquilidad con la que los conductores de estos transportes dirigen los vehículos por estas pistas imposibles (eso sí, con tracción 4×4) y cómo los pasajeros se mantienen impasibles ante los continuos baches que nos obligan a movernos de un lado para otro y a veces incluso provocan choques entre nosotros o contra el cristal. Imagino que la costumbre de subir y bajar esta carretera se ha convertido en una simple rutina para ellos, para aquellos que desarrollan su vida entre Lesoto y Sudáfrica.

La frontera
A lo largo del paso hay que pararse en las dos fronteras, la de Sudáfrica y la de Lesoto

Las vistas durante toda la ruta son impresionantes, las montañas escarpadas se elevan imponentes y decenas de cataratas discurren entre ellas formando una estampa casi divina. Aunque el cielo está totalmente nublado, los pastos y los bosques relucen de un verde brillante y el río Umkhomazana fluye con un agua pura.

La carretera
Y en la ladera de la montaña está la carretera…
Vistas desde la ventana del minibus
Vistas desde la ventana del minibus

Aunque son sólo 9 kilómetros de trayecto, el tiempo necesario para cubrir el desplazamiento aumenta debido a la lentitud de la ascensión. Especialmente en la última etapa se ralentiza: la pista se convierte en un zigzag casi vertical que asciende drásticamente. Si a esto le añades un par de apisonadoras trabajando en la carretera y una tormenta repentina con piedra incluida, la subida no puede ser más excitante. Nos cruzamos con un pastor basotho de rasgos duros y ataviado con la típica manta de los habitantes de Lesoto. Teniendo en cuenta que todo el país se eleva por encima de los 1.400 metros, es fácil entender porque la gente de Lesoto echa mano de esta prenda.

Los acantilados
La ruta está llena de acantilados
La niebla se aproxima
La niebla se aproxima

Finalmente llegamos a la cima de Sani Pass y un oficial con cara de pocos amigos nos estampa el sello de entrada a Lesoto sin ni siquiera mirarnos. Le preguntamos la dirección para ir al restaurante (puesto que la tormenta va en aumento y empezamos a quedarnos empapados) y nos indica sin ganas la dirección o lo que es lo mismo, nos sugiere que andemos a través de la niebla y “ya lo veremos”. Con estas “instrucciones” emprendemos la marcha por lo que parece una tierra inhabitada, no vemos nada a cinco metros por culpa de la espesura que envuelve la cima y a nosotros mismos. Por fin distinguimos algo parecido a unos refugios y corremos a resguardo. Cruzamos la puerta y parece que entremos en otro lugar muy diferente al exterior: se trata de el pub más alto de África.

Grupos de turistas sentados en las mesas hablan y sacan fotos del ambiente. Nos tomamos una merecida taza de café y en vista del empeoramiento del tiempo decidimos que es mejor comer en el restaurante y esperar para iniciar la ascensión. Pero esta vez ya sé lo que me espera y consigo mantener los ojos abiertos durante todo el trayecto.

Highest pub in Africa
Después de todo, hemos llegado a la cima
Compañeros de viaje
Las compañeras durante el viaje de retorno

INFORMACIÓN PRÁCTICA

Cómo llegar: hay tres formas de llegar a la cima de Sani Pass: alquilar un 4×4, que es el único tipo de vehículo permitido aquí y conducir tú mismo; pagar uno de los varios tours que organizan las agencias (entre R700 y R800, es decir, entre 54€ y 61€) o bien cogiendo un taxi local o minibus. Nosotros hemos elegido la tercera opción, la más económica. Para ello, hay que llegar en coche hasta el aparcamiento, después del Hotel Sani Pass, y coger el taxi (R100, unos 7’7€).

 

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