Cara a cara con el rinoceronte blanco

En el corazón del reino zulú se encuentra el parque Hluhluwe Imfolozi, la reserva  protegida más antigua de África. Pero lo que caracteriza este lugar es la “operación rinoceronte blanco” que tuvo lugar en 1950 a favor de la conservación de esta especie en peligro de extinción por culpa de la caza ilegal. En el Centenery Game Capture Center, ubicado dentro del parque, se encuentra toda la información de las iniciativas que se llevaron a cabo para proteger el rinoceronte blanco, lo que ha hecho que actualmente  esta reserva cuente con la mayor población mundial de rinocerontes blancos. Y precisamente un ejemplar de rinoceronte blanco ha sido el encargado de darnos la bienvenida al parque por la mañana mientras iniciaba su día con un buen desayuno de hierba fresca.

En Hluhluwe-Imfolozi hay unos 1600 ejemplares de rinoceronte blanco
En Hluhluwe-Imfolozi hay unos 1600 ejemplares de rinoceronte blanco

Hemos parado el coche para observarlo durante un buen rato, cada pequeño movimiento que realizaba, pensando que el animal que teníamos delante había estado al borde de la desaparición. Su arma defensiva y a la vez motivo de su persecución, el cuerno, me ha parecido hermoso y único. En algunas culturas asiáticas, especialmente en China y Vietnam, se cree que este cuerno posee propiedades curativas y por eso se les sacrifica.

El cuerno está hecho de keratina, el mismo material que encontramos en nuestro pelo y uñas
El cuerno está hecho de keratina, el mismo material que encontramos en nuestro pelo y uñas

También nos hemos cruzado con un simpático trío de jirafas disfrutando de su comida. Aunque es un animal con el que todos estamos familiarizados, siempre me ha parecido que la jirafa tiene constitución un tanto peculiar con ese largo cuello para alcanzar las hojas de los árboles y, en cambio, un cuerpo relativamente corto. En estos momentos siempre pienso que la naturaleza está llena de formas curiosas.

Las jirafas adultas pueden alcanzar una altura de 5 a 6 metros
Las jirafas adultas pueden alcanzar una altura de 5 a 6 metros

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Además del rinoceronte blanco, hemos podido ver otro de los “big 5” africanos (los cinco grandes), el búfalo, pastando en grandes grupos numerosos.

Esta especie de búfalo se conoce como búfalo de El Cabo
Esta especie de búfalo se conoce como búfalo de El Cabo
Los búfalos viven en mandas de hasta miles de ejemplares
Los búfalos viven en mandas de hasta miles de ejemplares

Como siempre, una visita a un parque no sería lo mismo sin ver a los habitantes más usuales: ciervos, antílopes, kudús, cebras, monos vervet…y alguna especie de pájaro que me ha llamado la atención por su colorido.

LA VUELTA AL CAMPING

Un día de aventuras tampoco podía terminar sin otra aventura de vuelta a casa. Con el tiempo que llevamos en Sudáfrica ya nos hemos dado cuenta de que las carreteras no están muy cuidadas ni las indicaciones  son precisamente claras (en el caso que las haya), y lo hemos vuelto a experimentar en la salida del parque.

Normalmente estas reservas tienen varias entradas para acceder a través de la población que uno escoja, y nosotros no hemos valorado la opción de salir por la misma puerta por la que hemos entrado, lo que nos ha costado tres horas de conducción perdidos por carreteras secundarias de arena y llenas de piedras mientras rodeábamos el parque por fuera. Afortunadamente, hemos cruzado algún pueblo de simpáticos zulúes que nos han ido indicando a cada paso, puesto que no había ningún otro cartel que nos informara. A pesar de los nervios de estar perdidos, con un coche de alquiler y a punto de oscurecer, hemos podido disfrutar de bonitos paisajes y villas zulúes.

Casas coloridas en los pueblos de Zululandia
Casas coloridas en los pueblos de Zululandia

Y al llegar al camping incluso nuestros vecinos, con los que apenas habíamos cruzado dos palabras el día anterior, nos han mostrado su preocupación al ver que se hacía tarde y no volvíamos. Siempre es bueno saber que hay alguien que se preocupa por ti, aunque sean desconocidos.

INFORMACIÓN PRÁCTICA

Cómo llegar: hemos accedido al parque des de HluHluwe, a unos 20 kilómetros. Como en todos los parques, o bien se accede con un tour organizado o con coche propio. La entrada cuesta R110 (8,40€).

Dónde dormir: nos hemos alojado en Bush Baby Lodge por R110 por noche (8’40€).  Es un camping muy acogedor aunque un poco alejado del centro de Hluhluwe, pero vale la pena por la tranquilidad y porque justo al otro lado de la valla que lo delimita se encuentra un charco donde varios animales van a beber ofreciendo buen espectáculo. Además, haciendo honor a su nombre, en los árboles del camping habitan los bushbabys o galágidos, una especie de primates nocturnos muy pequeños.

Hora de comer para los galágidos
Hora de comer para los galágidos

 

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