Sobrevivir en Dubai

Quede dicho que Dubai no es un destino que me llamara demasiado la atención, no esperaba mucho de una ciudad construida en medio de la nada (o quizás por esta misma razón debía esperarlo todo de un lugar nacido en medio de un desierto con todas las posibilidades de crecimiento que eso significa). La primera vez que estuve en la capital de los Emiratos Árabes fue durante una escala procedente de Australia: casi 24 horas en Dubai, y recuerdo que me quedé alucinada por la imagen de una “ciudad que parecía de mentira con rascacielos interminables y rodeada de arena”. Recientemente he regresado y he conocido otra cara de la ciudad dorada.

DSCF2473
El sol se pone detrás del Burj Al Arab

Dubai me recuerda a una maqueta y sus habitantes serían los promotores: “yo quiero esquiar en mi ciudad”, pues montan una impresionante estación de esquí dentro de un centro comercial (Mall of the Emirates) con su nieve artificial y sus pingüinos de verdad.  Otros son muy amantes de Italia y les fascina Venecia, por lo que se inaugura una pequeña réplica de la ciudad italiana con sus canales y góndolas. ¿Un acuario enorme encajado en un centro comercial (Dubai Mall)? Sí, claro, y además con posibilidad de bucear con los inquilinos. Por si no tuvieran suficiente con el desierto, los dubaitíes también le han ganado terreno al mar construyendo tres islas artificiales con forma de palmera abarrotadas de residencias, hoteles, restaurantes, cafeterías, playas, puertos… vaya, todo lo que uno puede necesitar para el día a día.

Pero además de ser la ciudad donde todo es posible, también es la ciudad de los superlativos: Burj Kalifa, el edifico más alto del mundo (828 metros) y que domina el centro; Burj al Arab, el hotel más prestigioso del mundo (el único con 7 estrellas y precios desorbitados); Dubai Mall, el centro comercial más grande del mundo (con un total de 502.000m2). Y lo que permite todo esto son dos elementos fundamentales: el petróleo y el desierto. El primero proporciona el dinero para convertir los sueños en realidad y el segundo brinda el espacio necesario para materializarlo. Dubai lo tiene todo.

DSC00560
La impresionante torre Burj Kalifa

Con sólo alrededor de un 15% de habitantes nacionales, la ciudad árabe se ha convertido en un claro ejemplo de multiculturalidad: el grupo más numeroso está formado por asiáticos (indios, pakistaníes, bangladesíes, filipinos, chinos) que conforman el grueso de los trabajadores, seguido de un número importante de expatriados iraníes y algunos europeos, de entre los que destacan los británicos. Y toda esta mezcla de nacionalidades se representa en la arquitectura, las diferentes ofertas gastronómicas, las distintas formas de vestir y las tiendas occidentales.

sol
Dubai crece a gran velocidad ocupando zonas de desierto

Comprar es uno de los pasatiempos más practicados, teniendo en cuenta que las grandes superficies son los mejores lugares donde guarecerse de los 50 grados que pueden alcanzar en verano. Pero los productos no son aptos para todos los bolsillos: las marcas más reconocidas mundialmente cuentan con su tienda en Dubai, lo que le ha valido el título de urbe más lujosa del mundo. Los coches son imprescindibles: de casa (con el aire acondicionado) al coche (con el aire acondicionado) para ir al trabajo (con el aire acondicionado) y al centro comercial después (con el aire acondicionado). La vida transcurre dentro de los edificios, especialmente en verano.

DSCF2475
Zona residencial
DSC00575
Nuestro conductor con la vestimenta tradicional masculina

Sin embargo, toda esta modernidad convive con la tradición y una buena forma de adentrarse en la cultura árabe es visitando el zoco, en la zona conocida como Deira, donde se ofrece desde suvenires y túnicas a joyas, perfumes y especies. No te sorprendas si los vendedores te miran y te llaman en tu lengua: aquí se hablan todos los idiomas, sobre todo cuando se trata de vender. Desde Deira se puede cruzar  en barca el Dubai Creek, una ría natural que se adentra unos 10 kilómetros separando la ciudad, para alcanzar la otra orilla, donde se encuentra el Museo de Dubai y un antiguo fuerte.

DSCF2442
En el zoco de oro se concentra el mayor número de joyas por metro cuadrado
DSCF2449
Cruzando el río

Cuando empieza a caer la tarde y el sol da tregua, merece la pena pasear por Dubai Marina y pararse a comer en uno de los muchos restaurantes de la zona  o recorrer el sendero que resigue la playa en Jumeira, donde los deportistas aprovechan para correr o jugar a vóley.

DSC00557
La playa de Jumeirah

Pero quizás el proyecto más ambicioso que ha liderado el Emirato es el “Mundo”, un archipiélago de 300 islas dispuestas según el mapamundi que deberían convertirse en residencias lujosas y complejos de ocio destinados a multimillonarios. En los últimos años el plan se ha visto afectado por problemas económicos de la empresa constructora y además se ha descubierto que el mar está erosionando las islas de arena. Sin embargo, los responsables han negado que el proyecto se hunda, orgullosos de tener el mundo a sus pies.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Visión de “el mundo” desde el avión

 

Facebooktwitterpinterest

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *