Las montañas del dragón

Cuando los Voortrekkers (“pioneros” en afrikaáns) llegaron a estas montañas buscando su tierra prometida, se encontraron con un paisaje de niebla y nubes que asociaron a la tierra de dragones. Para los zulúes, se conoce como uKhahlamba o “barrera de lanzas” puesto que los relámpagos en días tormentosos resuenan en las montañas como lo hacían los guerreros zulúes golpeando sus escudos cuando se dirigían a la guerra. Para unos y para otros, las montañas del Drakensberg son un lugar místico.

las montañas del dragónY cuando el dragón desata su furia, esta se traduce en feroces tormentas adornadas con relámpagos y truenos y parece que las montañas se estén comunicando. Pero a veces también muestra su cara más bella, con impresionantes tormentas eléctricas que tiñen el cielo y los montes de fantásticos tonos morados o bien nos sorprende con preciosas puestas de sol donde abundan los colores anaranjados y rosas.

Las montañas del Drakensberg son algo especial, y merece la pena pasar unos días y recorrerlas para descubrir todos sus secretos. Como todo en Sudáfrica, son más enormes de lo que parecen, por lo que popularmente se dividen entre Drakensberg Sur, Drakensberg Central y Drakensberg norte. Estas montañas gozan de un gran reconocimiento arqueológico y han proporcionado refugio a los humanos durante miles de años. Aún hoy se pueden visitar las pinturas en piedras dentro de cuevas y refugios, el legado de los primeros bosquimanos que habitaron estas tierras. Existen todo tipo de excursiones y paseos para disfrutar del Drakensberg, dependiendo del interés y la resistencia de cada uno.

En la parte central se encuentra la zona de Giant’s Castle (Castillo del gigante), con impresionantes vistas sobre todo el valle. Hemos realizado la ruta World’s view que empieza en el aparcamiento dentro del parque. Es un buen recorrido para disfrutar de las vistas sin sufrir demasiado, puesto que todo el trayecto es bastante llano hasta el final, que viene con sorpresa. Los últimos 100 metros son una especie de escalones empinados contribuyendo a hacer la llegada a la cima más placentera. Y lo es: una visión de 360 grados del Drakensberg, montañas y más montañas pintadas de verdes y amarillos y acantilados que cortan la respiración. Esto es el Drakensberg.

Aunque no hay leones o grandes depredadores en estas montañas, siempre es agradable compartir el paseo con otros compañeros como los alces africanos, los caballos o algunos babuinos que campan a sus anchas, sobre todo en el aparcamiento donde hay más posibilidades de conseguir algún premio.

Encuentros inesperados
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Qué voy a hacer hoy...
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Compañeros de viaje
Compañeros de viaje

INFORMACIÓN PRÁCTICA

Cómo llegar: se puede acceder desde Estcourt a través de la carretera R29. Ten en cuenta que prácticamente todas las carreteras son pistas sin asfaltar o bien pavimentadas pero llenas de baches, los famosos potholes sudafricanos.

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